Retrato en blanco y negro del fotógrafo detrás de AJ Studio, cámara en mano
El fotógrafo agachado disparando durante una prueba deportiva

Biografía

Cómo un ingeniero terminó contando historias con imágenes

Aunque pueda sonar a tópico, mi relación con la cámara comenzó desde pequeño, tomando prestadas las cámaras de mis padres para grabar todo lo que tenía delante.

Con el tiempo, grabar dejó de ser solo un juego y se convirtió en un proceso de aprendizaje autodidacta, en el que empecé a entender encuadre, movimiento y características técnicas.

Años después, ese camino me llevó a comprar mi primera cámara propia, una simple GoPro en 2011, marcando el primer paso consciente hacia lo que acabaría siendo mi trayectoria profesional.

La chispa de Costa Island

Y así nace Costa Island. Casi sin proponérnoslo, un grupo de amigos de toda la vida dio forma a una pequeña marca canaria inspirada en la naturaleza de las Islas Canarias y en los deportes y actividades al aire libre. Aprovechando estos paisajes, comenzamos a crear y compartir vídeos que, poco a poco, empezaron a conectar con la gente.

Fue en ese momento cuando me di cuenta que esto iba en serio. Al mismo tiempo daba mis primeros pasos como ingeniero, compaginaba el trabajo de oficina con grabaciones y ediciones.

Tras varios años combinando ambas facetas y realizando mis primeras «chapuzas» como profesional a tiempo parcial, entendí que lo que realmente me motivaba no era la ingeniería, sino la creación audiovisual.

No todo es CrossFit

En esa etapa apareció el CrossFit en mi vida. Comencé a practicarlo y, desde los primeros meses en mi primer box, la cámara siempre me acompañaba. Me encantaba capturar la intensidad y la fuerza visual de este deporte, y casi sin darme cuenta, una oportunidad llevó a la siguiente: empecé a cubrir competiciones y a colaborar con marcas del sector.

A partir de ahí, hubo una pequeña explosión laboral y comencé a trabajar en muchos sectores diferentes para seguir aprendiendo y afinando mi estilo: bodas, fotografía de producto, ocio, festivales y otros proyectos muy diversos. Esta etapa de exploración fue clave para entender el sector y, a día de hoy, centrarme en los nichos y formatos con los que realmente conecto.

¿Seguimos?